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Miedo percibido frente a probabilidad real

¿Cuáles son las probabilidades de desarrollar ETC como exjugador de fútbol americano?

Probabilidad vitalicia · subgrupo

~1 de cada 5

20% de probabilidad vitalicia

Los marcos varían — se muestran como probabilidad típica de por vida de un adulto. Ver metodología.

Salud · revisado 2026-04-11
Calidad de la evidencia 4.63/5

Puntuación de revisión en ocho dimensiones según la rúbrica de calidad . Cada dimensión puntuada de 1 a 5.

D1 Anclaje en las fuentes
5/5
D2 Autoridad de las fuentes
5/5
D3 Aritmética
4/5
D4 Incertidumbre
4/5
D5 Alcance
5/5
D6 Prosa
5/5
D7 Honestidad sobre la percepción
4/5
D8 Completitud de las advertencias
5/5
Media 4.63/5
Evidencia directa
Source Peer-reviewed study · JAMA (Mez, Daneshvar, Kiernan, Abdolmohammadi, Alvarez, Huber, Alosco et al. 2017)
vitalicia, subgrupo cada banda = 10× más raro → ajustado a tus factores Ver la escala completa →
cierto 1 en 1K 1 en 1M 1 en 1B
1 in 2.3 1 in 5.0

● tus factores — haz clic en este riesgo ▾ para revelar

  1. Tus factores
A single scuffed leather football laces detail resting on a pale neutral surface, flat vector illustration in muted colors.

Percibido

Hasta aproximadamente 2015, la encefalopatía traumática crónica era un término de nicho dentro de la medicina deportiva y una palabra de tribunal dentro de los litigios por conmociones de la NFL. El artículo de 2017 de Mez et al. en JAMA — neuropatología de ETC en 110 de 111 cerebros donados de la NFL — la llevó a la corriente principal, y la cifra titular fue lo suficientemente vívida como para remodelar la forma en que los exjugadores, los padres de atletas jóvenes y el público general hablan del riesgo. La intuición actual entre los exjugadores de carrera de fútbol americano ya no es que la ETC sea un raro evento de cola desafortunado; está más cerca de «algo que le pasa a una parte significativa de nosotros, y aún no sabemos a qué parte». Esa intuición tiene aproximadamente la forma correcta, aunque la cifra del 99 % no sea la tasa poblacional y la tasa real siga siendo imposible de medir en cerebros vivos.

Estimación aproximada: Los exjugadores de carrera ahora tratan la ETC como un riesgo personal significativo en lugar de un raro evento de cola

Fuente: intuición editorial, sin encuesta

Real

~1 de cada 5 exjugadores de carrera de la NFL (amplia incertidumbre)

exjugadores de carrera de la NFL (estimación de orden de magnitud)

Mostrar cálculo

El titular de 1 de cada 5 para un exjugador de carrera de la NFL es una estimación de orden de magnitud, no una tasa medida. No puede medirse directamente porque, a fecha de 2026, no existe un biomarcador in vivo validado para la ETC — el diagnóstico neuropatológico requiere inmunohistoquímica de tau post-mortem, y la mayoría de los exjugadores nunca tendrán su cerebro examinado. Dos datos anclan la estimación desde direcciones opuestas. El límite superior proviene de Mez et al. (JAMA 2017), que reportó neuropatología de ETC en 177 de 202 cerebros donados de exjugadores de fútbol americano (87 %), incluyendo 110 de 111 exjugadores de la NFL (99 %) y 48 de 53 exjugadores universitarios (91 %). Esto es casi con certeza una enorme sobreestimación de la tasa poblacional: el banco de cerebros de Boston University recibe donaciones preferentemente de familias de exjugadores con síntomas, y Mez y colegas advierten explícitamente contra interpretar la cifra del 99 % como una tasa de prevalencia. El límite inferior es difícil de precisar porque no se ha seguido hasta la autopsia ninguna cohorte grande no seleccionada de exjugadores. El análisis formal de sesgo de selección de Nguyen et al. (American Journal of Epidemiology 2022) del conjunto de datos de Mez estima que los jugadores de fútbol americano de nivel universitario y profesional enfrentan aproximadamente 2,4-2,5 veces el riesgo de ETC de los jugadores solo de escuela secundaria tras el ajuste — una relación dosis-respuesta que es más fuerte, no más débil, una vez que se modela el sesgo de selección. Trabajando hacia atrás desde tasas poblacionales plausibles solo de escuela secundaria y aplicando ese multiplicador, se sitúa la probabilidad de ETC a lo largo de la vida de un jugador de carrera de la NFL en algún punto de las decenas bajas de por ciento, con una banda amplia. Estimación puntual de mejor conjetura de 0,2 (1 de cada 5) con un intervalo de incertidumbre de 0,1 a 0,5 que refleja la brecha genuina entre la tasa poblacional plausible más baja y la tasa ajustada por sesgo de selección plausible más alta. El alcance es subgroup_lifetime porque este número describe a exjugadores de carrera de la NFL específicamente, no a adultos estadounidenses, ni a exjugadores de fútbol americano de todos los niveles.

Advertencias: El hecho metodológico central de esta página es que la ETC no puede diagnosticar…

El hecho metodológico central de esta página es que la ETC no puede diagnosticarse de forma fiable en un cerebro vivo a fecha de 2026. El estándar de oro diagnóstico es la inmunohistoquímica de tau post-mortem en regiones cerebrales específicas; la imagen PET de tau está progresando en cohortes de investigación pero no ha producido una prueba clínica validada. Por tanto, cada cifra publicada de prevalencia de ETC proviene de un banco de cerebros, que es por construcción una muestra autoseleccionada. El banco de cerebros VA-BU-CLF de Boston University — la fuente del artículo de Mez et al. 2017 en JAMA y de la mayor parte de la investigación neuropatológica de ETC posterior — recibe donaciones preferentemente de familias de exjugadores con síntomas cognitivos, de estado de ánimo o de comportamiento, porque esas son las familias motivadas a donar. La cifra del 99 % de los cerebros de la NFL no es una tasa poblacional y los autores del artículo lo dicen explícitamente. La segunda advertencia es la distinción entre la neuropatología de ETC (un patrón específico de depósito de proteína tau) y el síndrome clínico de ETC (los síntomas cognitivos, de comportamiento y de estado de ánimo atribuidos a esa patología). Ambos se solapan pero no son lo mismo. La ETC diagnosticada neuropatológicamente puede ser grave sin síntomas evidentes ante-mortem, y el deterioro cognitivo que cumple criterios sintomáticos de ETC puede ocurrir sin la neuropatología en la autopsia. Esta entrada se limita a la ETC neuropatológica porque eso es lo que los estudios citados realmente miden. Tercero: la dosis-respuesta con los años totales de juego de contacto está razonablemente bien establecida a lo largo de Mez 2017, Nguyen 2022 y trabajos relacionados, y es el hallazgo cuantitativo más determinante de la literatura sobre ETC. Lo que no está establecido es la forma de esa curva en exposición baja, razón por la cual la fila solo de escuela secundaria del regional_breakdown es tan incierta. Una sola temporada de fútbol americano de bandera juvenil es casi con certeza de bajo riesgo; una carrera de juego como liniero de la NFL es casi con certeza elevada. El medio de ese rango — uno o dos años de tackle de escuela secundaria, una sola temporada universitaria — no está bien medido en ninguna dirección. Finalmente, esta entrada se actualizará conforme los biomarcadores in vivo maduren. Si y cuando un biomarcador de ETC validado basado en PET de tau o en sangre alcance el despliegue clínico, los denominadores de esta página pasan a ser medibles en lugar de estimados, y el titular de 1 de cada 5 podría moverse sustancialmente en cualquier dirección.

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Comparar con:

El titular de esta página es aproximadamente 1 de cada 5 para un exjugador de carrera de la NFL, con incertidumbre genuina de aproximadamente 1 de cada 10 a aproximadamente 1 de cada 2. Es una estimación de orden de magnitud, no una tasa medida, y la razón es simple: a partir de 2026 no existe un biomarcador in-vivo validado para la ETC, y el diagnóstico neuropatológico requiere inmunohistoquímica de tau post-mortem en un cerebro donado. El dato más citado en toda la literatura — Mez et al. JAMA 2017 encontrando neuropatología de ETC en 110 de 111 cerebros donados de la NFL (99%) y 177 de 202 cerebros donados de exjugadores de fútbol americano de todos los niveles — proviene del banco de cerebros Boston University VA-BU-CLF, que recibe donaciones preferentemente de familias de jugadores con síntomas. La cifra del 99% es un límite superior de la tasa poblacional, no una estimación de la misma. El titular de 1 de cada 5 es lo que se obtiene al trabajar hacia atrás desde los multiplicadores de dosis-respuesta ajustados por sesgo de selección en Nguyen et al. (American Journal of Epidemiology 2022) y una tasa base plausible solo de escuela secundaria. Podría estar significativamente equivocado.

De lo que la literatura está segura es de la dosis-respuesta con los años totales de juego de contacto. Los jugadores de carrera de la NFL tienen aproximadamente 2,5× el riesgo de ETC de los jugadores solo de escuela secundaria en el análisis ajustado por sesgo de selección de Nguyen et al.; los jugadores de carrera universitaria son aproximadamente 2,4× la tasa de escuela secundaria. La curva es monótona y los tamaños de efecto son mayores, no menores, una vez que el sesgo de selección se modela adecuadamente — lo que pesa contra la interpretación de que los hallazgos de Mez son puramente un artefacto de selección de donantes. La posición importa independientemente de la duración de la carrera: los linieros ofensivos y defensivos absorben los mayores recuentos de impactos en la cabeza por jugada en el deporte y portan riesgo elevado incluso cuando nunca tuvieron una conmoción formalmente diagnosticada. Stamm et al. (Neurology 2015) adicionalmente encontraron que los exjugadores de la NFL que comenzaron fútbol americano de tackle antes de los 12 años tuvieron peor rendimiento en pruebas cognitivas que aquellos que comenzaron más tarde, independientemente de los años totales de juego, sugiriendo un efecto de ventana de desarrollo además del efecto de exposición acumulativa.

Donde el número no aplica: la cifra de 1 de cada 5 es específicamente para un exjugador de carrera de la NFL. Un exjugador de carrera universitaria se sitúa más bajo, quizás 1 de cada 20 como conjetura de orden de magnitud. Un exjugador solo de escuela secundaria se sitúa más bajo aún. Un adulto que nunca jugó deportes de contacto está más cerca de una línea base no cero pequeña que de cualquiera de los números del fútbol americano. Y cada una de esas estimaciones se moverá conforme el campo desarrolle diagnósticos in-vivo — la imagen PET de tau está progresando en cohortes de investigación, y un biomarcador clínico validado convertiría toda esta página de estimaciones de orden de magnitud ancladas en muestras de conveniencia de bancos de cerebros a algo realmente medible. Esta entrada está marcada como calibrada en lugar de infravalorada porque el hallazgo de Mez 2017 ya movió sustancialmente la percepción pública; los exjugadores ahora toman el riesgo en serio, y el marco cultural del miedo está aproximadamente en el vecindario correcto aunque el número preciso aún no lo está.

La ETC ronda 1 de cada 5 en un exjugador con carrera profesional en la NFL, una estimación de orden de magnitud, no una tasa medida. La célebre cifra casi universal de cerebros donados es un artefacto del banco de cerebros, no la tasa poblacional.

Registro de evidencia

Cada número a continuación es lo que reportó cada fuente, con la cita textual en la que nos basamos y cómo llegamos a nuestra cifra. Haz clic en cualquier enlace para verificarlo directamente.

2/6 fuentes verificadas de forma independiente palabra por palabra frente a la fuente citada

  1. [1] JAMA (Mez, Daneshvar, Kiernan, Abdolmohammadi, Alvarez, Huber, Alosco et al. 2017) — Clinicopathological Evaluation of Chronic Traumatic Encephalopathy in Players of American Football Verificado
    Clinicopathological Evaluation of Chronic Traumatic Encephalopathy in Players of American Football
    Estadística
    CTE was neuropathologically diagnosed in 177 of 202 (87%) deceased former football players donated to the VA-BU-CLF brain bank, including 110 of 111 former National Football League (NFL) players (99%), 48 of 53 college players (91%), and 3 of 14 high school players (21%)
    Extracto
    “"CTE was neuropathologically diagnosed in 177 players (87%... 110 of 111 National Football League (99%) players." ”
    Datos de la fuente de
    2017-07-25
    Accedido
    2026-04-11 · copia archivada
    Verificación
    Extracto recuperado de forma independiente y confirmado palabra por palabra frente a la fuente citada durante nuestra auditoría de fundamentación.
    Cálculo
    Mez et al. 2017 is the single most-cited data point on CTE in football players and is the source of the 99%-of-NFL-brains figure. It is NOT the source of the headline 1-in-5 normalized estimate, because the Mez sample is a brain bank convenience sample, not a population cohort. The paper’s authors explicitly warn that selection bias makes the 99% figure an upper bound on the true population rate among former NFL players. The regional_breakdown rows for subgroup level (NFL career, D1 college career, high school only) are order-of-magnitude estimates informed by, but not derived directly from, the Mez numerators — they also incorporate the dose-response multipliers from Nguyen et al. 2022 below.
    Independencia
    All post-2013 CTE neuropathology in the United States flows through a small number of brain banks, with the VA-BU-CLF bank (Boston University CTE Center) the dominant source for former football players. Mez et al. and the follow-up selection-bias analysis (Nguyen et al. 2022) share that underlying cohort, so treat the two citations as one dataset with two different analytic frames rather than as independent measurements.
  2. [2] American Journal of Epidemiology (Nguyen, Alosco, Mez, Tripodis et al. 2022) — Relationship Between Level of American Football Playing and Diagnosis of Chronic Traumatic Encephalopathy in a Selection Bias Analysis
    Relationship Between Level of American Football Playing and Diagnosis of Chronic Traumatic Encephalopathy in a Selection Bias Analysis
    Estadística
    After adjustment for selection bias in the VA-BU-CLF brain bank cohort, college-level and professional football players had 2.38 (95% simulation interval: 1.16, 5.94) and 2.47 (95% simulation interval: 1.46, 4.79) times the risk of a CTE diagnosis, respectively, compared to high-school-level players
    Extracto
    “"After adjustment for selection bias, college-level and professional football players had 2.38 (95% simulation interval (SI): 1.16, 5.94) and 2.47 (95% SI: 1.46, 4.79) times the risk of being diagnosed with CTE as high-school-level players, respectively; these estimates are larger than estimates with no selection bias adjustment." ”
    Datos de la fuente de
    2022-04-19
    Accedido
    2026-04-11 · copia archivada
    Cálculo
    Nguyen et al. 2022 is the methodologically important follow-up to Mez 2017: it takes the same brain bank cohort and applies quantitative bias analysis to the selection process. The key finding for this entry is that the dose-response relationship between total football exposure and CTE diagnosis is stronger after adjusting for selection bias, not weaker — i.e. the data do not support the hypothesis that the Mez findings are entirely a selection artefact. A career college player has ~2.4× the CTE risk of a high-school-only player, and a career NFL player has ~2.5×. Those multipliers feed the regional_breakdown rows directly and are the basis for estimating that a career NFL player’s lifetime CTE probability sits in the low-tens-of-percent range even after the most aggressive reasonable adjustment for Boston University brain bank selection bias.
    Independencia
    Uses the same VA-BU-CLF brain bank cohort as Mez et al. 2017. Not an independent measurement; included as the authoritative methodological correction to the raw Mez numbers and the source of the dose-response multipliers used in this entry.
  3. [3] Neurology (Stamm, Bourlas, Baugh, Fritts, Daneshvar, Martin, McClean, Tripodis, Stern 2015) — Age of First Exposure to Football and Later-Life Cognitive Impairment in Former NFL Players Verificado
    Age of First Exposure to Football and Later-Life Cognitive Impairment in Former NFL Players
    Estadística
    Former NFL players who began playing tackle football before age 12 performed significantly worse on measures of executive function, memory, and estimated verbal IQ than former NFL players who began playing at age 12 or later; the effect was independent of total years of play and age at testing
    Extracto
    “"There is an association between participation in tackle football prior to age 12 and greater later-life cognitive impairment measured using objective neuropsychological tests." ”
    Datos de la fuente de
    2015-01-28
    Accedido
    2026-04-11 · copia archivada
    Verificación
    Extracto recuperado de forma independiente y confirmado palabra por palabra frente a la fuente citada durante nuestra auditoría de fundamentación.
    Cálculo
    Stamm et al. 2015 is the source for the "youth football before age 12" factor in the personal_factor_multipliers block below. The paper does not directly produce a CTE incidence number; it shows that the age window during which repetitive head impacts are received matters independently of total exposure, which supports a non-linear dose-response structure rather than a simple hours-of-contact-play model. Subsequent work (notably Caccese et al. 2020 and follow-up work from the same BU group) has replicated the age-12 effect on some cognitive outcomes and failed to replicate it on others; it is well-established enough to cite as a multiplier but not strong enough to anchor a population probability.
    Independencia
    Same VA-BU-CLF / DETECT research pipeline as Mez et al. 2017 and Nguyen et al. 2022. Partially dependent, used for the age-of-first-exposure multiplier rather than as an independent population measurement.
  4. [4] Boston University (Barlow 2017) — BU Researchers Find CTE in 99% of Former NFL Players Studied
    BU Researchers Find CTE in 99% of Former NFL Players Studied
    Estadística
    177 of 202 deceased football players donated to the VA-BU-CLF brain bank had CTE (87%); 110 of 111 former NFL players had CTE (99%). The researchers explicitly warned the numbers should not be interpreted as a population prevalence rate
    Extracto
    “"The study has several important limitations, most notably the lack of a control group, and selection bias in the brain collection itself — families of players with symptoms of CTE are far more likely to donate brains to research than those without signs of the disease." ”
    Datos de la fuente de
    2017-07-25
    Accedido
    2026-04-11 · copia archivada
    Cálculo
    The Boston University communications article accompanying the Mez 2017 JAMA paper is the source of the verbatim selection-bias caveat that anchors the caveats block below. It is included specifically because the methodological warning it contains — that the 99% figure reflects a self-selected donor population, not all former NFL players — is routinely dropped from secondary coverage of the Mez findings, and readers of this page need that context to understand why the normalized figure is 1 in 5 rather than the raw 99%.
    Independencia
    Boston University is the institutional home of the CTE Center, the VA-BU-CLF brain bank, and the authors of Mez 2017, Nguyen 2022, and Stamm 2015. This page is a university communications piece covering its own researchers and shares the same upstream cohort as the other three citations. Included for the verbatim caveat wording rather than as an independent measurement.
  5. [5] Brain Pathology / Bieniek KF et al. (Mayo Clinic) — Association between contact sports participation and chronic traumatic encephalopathy: a retrospective cohort study
    Association between contact sports participation and chronic traumatic encephalopathy: a retrospective cohort study
    Estadística
    Among 300 contact sport athletes in the Mayo Clinic Tissue Registry, American football had the highest CTE frequency (15% of cases) with OR 2.62 (P=0.005); CTE pathology was not exclusive to athletes — 15 of 450 non-athletes also showed combined CTE pathology (six CTE-positive, nine with features of CTE)
    Extracto
    “"For contact sports, American football had the highest frequency of chronic traumatic encephalopathy pathology (15% of cases) and an odds ratio of 2.62 (P-value = 0.005)." ”
    Datos de la fuente de
    2020-01-01
    Accedido
    2026-04-12 · copia archivada
    Cálculo
    Mayo Clinic brain bank finding of 15% CTE in football players is substantially lower than the BU brain bank's 99% (Mez 2017), consistent with the selection bias caveat in the BU work (symptomatic families donate disproportionately). The 15% figure from a population-based autopsy registry is a more conservative anchor for the true prevalence.
    Independencia
    Fully independent of the BU/VA-BU-CLF brain bank — different institution (Mayo Clinic), different tissue registry, different geographic catchment, population-based rather than self-referred.
  6. [6] Medical Journal of Australia / Suter CM, Affleck AJ, Lee M, Pearce AJ, Iles LE, Buckland ME — Chronic traumatic encephalopathy in Australia: the first three years of the Australian Sports Brain Bank
    Chronic traumatic encephalopathy in Australia: the first three years of the Australian Sports Brain Bank
    Estadística
    12 of 21 completed donations had pathognomonic CTE lesions; mean age at death 48 years for CTE donors vs 75 for non-CTE
    Extracto
    “"The most frequent neuropathology was CTE: 12 donors had pathognomonic CTE lesions." ”
    Datos de la fuente de
    2022-05-01
    Accedido
    2026-04-12 · copia archivada
    Cálculo
    Australian Sports Brain Bank confirms CTE is not limited to American football or the US. Found CTE in Australian Rules football, rugby league, and rugby union players, broadening the evidence base beyond the BU/VA-BU-CLF pipeline.
    Independencia
    Fully independent of both BU and Mayo — different country, different sports, different brain bank, different research group.

436 riesgos con probabilidad medida
1 de cada 10 1 de cada 100 1 de cada 1K 1 de cada 10K 1 de cada 100K 1 de cada 1M 1 de cada 10M 1 de cada 100M 1 de cada 1B cierto más raro → Riesgo cirugía estética en el extranjero — 1 de cada 10 Azúcar y sal en la infancia — 1 de cada 10 Endometriosis — 1 de cada 10 Riesgo trasplante capilar Turquía — 1 de cada 10 Reemplazo de rodilla — 1 de cada 10 Analgésicos crónicos — 1 de cada 10 Pérdida total de dientes — 1 de cada 9,1 Alzheimer — 1 de cada 8,3 Privación de sueño — 1 de cada 8,3 Tabaco sin humo — 1 de cada 8,3 Ciclismo sin casco — 1 de cada 8,0 Daño dental por bruxismo — 1 de cada 7,7 Fallo del preservativo — 1 de cada 7,7 Evitar atención por miedo a inmigración — 1 de cada 7,1 Pérdida de visión — 1 de cada 6,7 Hernia por levantar peso — 1 de cada 6,7 Riesgo de fractura de cadera — 1 de cada 6,7 Consumo regular de alcohol — 1 de cada 6,7 Primer infarto — 1 de cada 5,9 Infertilidad — 1 de cada 5,7 5+ años de cuidados a largo plazo — 1 de cada 5,6 ETC (fútbol americano) — 1 de cada 5,0 Depresión mayor — 1 de cada 4,9 Lesión en senderismo — 1 de cada 4,8 Infección al comer después de un niño — 1 de cada 4,2 Enfermedad de Lyme — 1 de cada 4,0 Soledad y salud — 1 de cada 3,8 Heredar riesgo de AUD — 1 de cada 3,5 Trastorno por consumo de alcohol — 1 de cada 3,4 Trastorno de ansiedad — 1 de cada 3,2 Riesgo CV tras menopausia — 1 de cada 3,0 Diabetes silenciosa — 1 de cada 3,0 Volar con resfriado — 1 de cada 2,9 Pérdida de empleo y depresión — 1 de cada 2,9 Enfermedad por garrapata (bosque) — 1 de cada 2,9 Colesterol alto silencioso — 1 de cada 2,9 Pérdida de abuelo en infancia — 1 de cada 2,8 Pacifier on the floor — 1 de cada 2,8 Hipertensión silenciosa — 1 de cada 2,7 Infección resistente — 1 de cada 2,6 Sin compatibilidad de médula — 1 de cada 2,4 Ingreso en residencia de mayores — 1 de cada 2,2 Mamografía falso positivo — 1 de cada 2,0 Tabaquismo regular — 1 de cada 2,0 Diarrea del viajero — 1 de cada 2,0 Deportes de aventura — 1 de cada 1,8 Necesidad de cuidados a largo plazo — 1 de cada 1,8 Probabilidad de viudez — 1 de cada 1,7 Sexo sin protección — 1 de cada 1,5 Discapacidad por dolor de espalda no t — 1 de cada 1,3 Higiene de manos — 1 de cada 1,0 Cáncer (cualquiera) — 1 de cada 7,1 Patinete sin casco — 1 de cada 4,5 Bici electrica sin casco — 1 de cada 4,0 Equipaje mal manejado — 1 de cada 3,7 Accidente con lesiones por culpa — 1 de cada 2,9 Colisión con venado — 1 de cada 2,7 Lesión en accidente de coche — 1 de cada 2,6 Cancelación de vuelo — 1 de cada 1,8 Interrupción de viaje: guerra o desastre — 1 de cada 1,7 Robo en el hogar — 1 de cada 9,1 Agresión haciendo autostop — 1 de cada 8,8 Fraude de cheques por correo — 1 de cada 7,7 Abuso sexual infantil — 1 de cada 6,8 Acoso persistente — 1 de cada 6,2 Agresión sexual a estudiante — 1 de cada 5,7 Violencia doméstica — 1 de cada 3,7 Agresión al caminar de noche — 1 de cada 3,6 Robo de bicicleta — 1 de cada 2,9 Agresión sexual — 1 de cada 2,3 Acoso sexual (de por vida) — 1 de cada 1,6 Escasez de agua — 1 de cada 2,5 Tormenta solar clase Carrington — 1 de cada 1,9 Punto de inflexión del WAIS — 1 de cada 1,1 Escape de gato de interior — 1 de cada 10 Mordedura de perro sin correa — 1 de cada 9,8 Conejo muere en 4 años — 1 de cada 3,3 Mordedura de perro (no mortal) — 1 de cada 1,8 Hámster muere antes de la adolescencia — 1 de cada 1,0 Déficit de hierro (mujeres) — 1 de cada 3,9 Carencia de vitamina D — 1 de cada 2,9 Déficit de magnesio — 1 de cada 1,9 Alimentos poco cocidos — 1 de cada 1,6 Contaminación cruzada de carne cruda — 1 de cada 1,4 Alimentos fuera — 1 de cada 1,2 Estafa de voz con IA — 1 de cada 2,9 Pérdida por estafa en línea — 1 de cada 2,5 Ciberacoso adolescente — 1 de cada 2,0 Niños y contenido explícito — 1 de cada 1,9 Filtración de datos — 1 de cada 1,1 Aborto espontáneo — 1 de cada 6,7 Intento de suicidio adolescente — 1 de cada 5,6 Depresión posparto — 1 de cada 4,8 Analgésico antes de la vacunación — 1 de cada 3,8 Exceso de peso en embarazo — 1 de cada 2,6 Niño no vacunado y sarampión — 1 de cada 2,0 Piojos en niños — 1 de cada 2,0 Estafa financiera a mayores — 1 de cada 10 Colapso de pensiones — 1 de cada 10 Caída inmobiliaria — 1 de cada 8,3 Auditoría del IRS — 1 de cada 6,7 Colapso monetario — 1 de cada 5,6 Deportación por exceso de visado — 1 de cada 5,6 Embargo por préstamo subprime — 1 de cada 5,0 Long term disability working age — 1 de cada 4,0 Impago estudiantil — 1 de cada 3,8 Represalias al denunciante — 1 de cada 3,2 Salida forzada antes de jubilarse — 1 de cada 2,9 Déficit de jubilación — 1 de cada 2,6 Impago en compra a plazos (BNPL) — 1 de cada 2,4 Divorcio — 1 de cada 2,4 Daños por tubería reventada — 1 de cada 2,2 Acoso laboral — 1 de cada 2,1 Apagón prolongado — 1 de cada 2,0 Deportación (indocumentado) — 1 de cada 1,8 Shock por costo de funeral — 1 de cada 1,7 Robo de identidad — 1 de cada 1,7 Fraude con tarjeta — 1 de cada 1,5 Acoso escolar — 1 de cada 1,5 Baja en primera línea — 1 de cada 1,3 Recesión económica — 1 de cada 1,0 Caída del mercado de valores — 1 de cada 1,0 Daño en el techo por granizo — 1 de cada 3,0 Inquilino problemático — 1 de cada 1,8 Complicaciones LASIK — 1 de cada 100 Daño por papel higiénico seco — 1 de cada 100 Humo de segunda mano — 1 de cada 91 Trastorno por videojuegos (adultos) — 1 de cada 83 Urgencias por tacones — 1 de cada 79 Thrown/dropped object — 1 de cada 67 Reacción a medicamento — 1 de cada 58 Sobredosis de drogas — 1 de cada 56 Asma por cocina de gas en un niño — 1 de cada 50 Toxoplasmosis por arenero de gato — 1 de cada 48 Incapacidad por salud mental — 1 de cada 45 Dependencia a benzodiacepinas — 1 de cada 40 Plomo en agua del grifo — 1 de cada 40 Uso indebido de medicamentos — 1 de cada 35 Traumatismo craneoencefálico — 1 de cada 33 Infección hospitalaria — 1 de cada 31 Contaminación del aire — 1 de cada 29 Insuficiencia renal terminal — 1 de cada 29 Diarrea del viajero (agua) — 1 de cada 26 Lesión esquiando — 1 de cada 26 Trastorno bipolar — 1 de cada 23 Cirugía de muelas del juicio — 1 de cada 22 Complicación turismo dental — 1 de cada 20 Abandono de ancianos — 1 de cada 20 Parkinson — 1 de cada 20 Parásitos de mascotas — 1 de cada 20 TDAH sin diagnosticar — 1 de cada 20 Alergia alimentaria en adultos — 1 de cada 19 Demencia no Alzheimer — 1 de cada 17 Trastorno por consumo de cannabis — 1 de cada 16 Ictus — 1 de cada 15 TEPT — 1 de cada 15 Pérdida auditiva grave — 1 de cada 14 Diabetes tipo 2 — 1 de cada 13 Apendicitis — 1 de cada 13 Humo de cocina interior — 1 de cada 13 Depresión sin tratar — 1 de cada 13 Refrescos y diabetes — 1 de cada 13 Enfermedad cardíaca — 1 de cada 12 Muerte por error médico — 1 de cada 12 Conducta sexual compulsiva — 1 de cada 12 Trastorno alimentario — 1 de cada 11 Reemplazo de cadera — 1 de cada 11 Cálculos renales — 1 de cada 11 Muerte/discapacidad parental — 1 de cada 11 Estilo de vida sedentario — 1 de cada 11 Infección de salón — 1 de cada 11 Cáncer de ovario — 1 de cada 91 Cáncer colorrectal — 1 de cada 77 Cáncer de mama — 1 de cada 59 Cáncer de hígado — 1 de cada 59 Cáncer de pulmón — 1 de cada 56 Cáncer de próstata — 1 de cada 50 Melanoma (UV) — 1 de cada 29 Riesgo de CCR por baja fibra — 1 de cada 26 Carne roja y CCR — 1 de cada 21 Carne carbonizada y cáncer — 1 de cada 20 Accidente por mantenimiento — 1 de cada 83 Conducir con sedantes — 1 de cada 77 Texting + conducción — 1 de cada 56 Muerte sin cinturón — 1 de cada 53 Exceso del 20% en velocidad — 1 de cada 50 Motocicleta sin casco — 1 de cada 45 Vuelo espacial (astronauta) — 1 de cada 42 Ver vídeo al conducir — 1 de cada 32 Lesión infantil en accidente — 1 de cada 27 Conducir somnoliento — 1 de cada 26 Norovirus en crucero — 1 de cada 24 Lesión en patinete eléctrico — 1 de cada 10 Carterista en viaje — 1 de cada 38 Robo de catalizador — 1 de cada 37 Apuñalado en un asalto — 1 de cada 37 Robo de vehículo — 1 de cada 34 Robo/asalto callejero — 1 de cada 26 Condena errónea — 1 de cada 24 Adulteración de bebidas — 1 de cada 17 Robo de coche por relé sin llave — 1 de cada 13 Protesta bajo autocracia — 1 de cada 12 Colapso de la AMOC — 1 de cada 20 Anafilaxia por picadura — 1 de cada 50 Lesión por collar de gato — 1 de cada 25 Intoxicación en restaurante — 1 de cada 58 Deficiencia de B12 — 1 de cada 28 Deficiencia vegetariana — 1 de cada 14 Deepfake íntimo — 1 de cada 25 Uso problemático de redes sociales — 1 de cada 13 Niño se traga objeto (urgencias) — 1 de cada 91 Parto potencialmente mortal (EE. UU.) — 1 de cada 61 Muerte en el parto (ASS) — 1 de cada 55 Caida en escaleras (ninos) — 1 de cada 37 Muerte por colecho — 1 de cada 36 Lesión en juegos infantiles — 1 de cada 33 Diagnóstico de autismo — 1 de cada 31 Complicaciones de cesárea — 1 de cada 29 Lesión por juguete, urgencias (niño) — 1 de cada 21 Preeclampsia — 1 de cada 20 Desgarro grave en el parto — 1 de cada 17 Diabetes gestacional — 1 de cada 13 Lesión de cabeza al caer — 1 de cada 12 Morir sin heredero — 1 de cada 100 Ruina financiera por apuestas deportivas — 1 de cada 100 Muerte de piloto de caza — 1 de cada 48 Muerte en pesca comercial — 1 de cada 45 Muerte en tala forestal — 1 de cada 34 Bancarrota médica — 1 de cada 25 Trastorno de compra compulsiva — 1 de cada 20 Estafa de alquiler falso — 1 de cada 20 Perder SNAP por reglas laborales 2025 — 1 de cada 18 Ejecución hipotecaria — 1 de cada 14 Incapacidad musculoesquelética — 1 de cada 14 Pérdidas por day trading — 1 de cada 13 Catástrofe por gobierno extremista — 1 de cada 13 Destrucción del hogar por huracán — 1 de cada 17 NAION (Ozempic) — 1 de cada 909 Sumersión de bebé en piscina — 1 de cada 800 EM — 1 de cada 769 Mortalidad laboral — 1 de cada 690 Fiebre tifoidea — 1 de cada 654 Aspiración GLP-1 con anestesia — 1 de cada 613 Productos importados inseguros — 1 de cada 565 Aneurisma cerebral — 1 de cada 400 COVID-19 — 1 de cada 400 Lesión por fuegos artificiales — 1 de cada 385 Tendón cortado con cuchillo — 1 de cada 385 Exceso de cafeína — 1 de cada 366 Enfermedad de células falciformes — 1 de cada 365 Medicamento falsificado — 1 de cada 361 Lesión de médula espinal — 1 de cada 313 Cáncer infantil diagnosticado — 1 de cada 285 Muerte por próxima pandemia — 1 de cada 208 Dengue (viaje) — 1 de cada 200 Parto prematuro por calor — 1 de cada 200 Saltarse la ducha diaria — 1 de cada 200 No frotarse los pies — 1 de cada 200 Riesgo de donación de médula — 1 de cada 167 Encefalitis por garrapatas — 1 de cada 167 Esquizofrenia — 1 de cada 143 Caída accidental — 1 de cada 135 Muerte súbita durante el ejercicio — 1 de cada 123 Suicidio (EE. UU.) — 1 de cada 121 Adicción a opioides — 1 de cada 114 Tuberculosis (global) — 1 de cada 109 Diagnóstico de VIH — 1 de cada 105 Cáncer por radón — 1 de cada 435 Cáncer testicular — 1 de cada 250 Cáncer de cuello uterino — 1 de cada 167 Cáncer de páncreas — 1 de cada 125 Muerte de peatón — 1 de cada 806 Accidente de motocicleta — 1 de cada 709 Ahogamiento en barco recreativo — 1 de cada 685 Conductor mata a peatón — 1 de cada 552 Lesión al caminar distraído por móvil — 1 de cada 400 Incendio de batería de VE — 1 de cada 333 Ciclista muerto por coche — 1 de cada 159 Incendio de coche de gasolina — 1 de cada 125 Muerte por coche autónomo — 1 de cada 115 Accidente de coche — 1 de cada 105 Muerte de bombero en servicio — 1 de cada 455 Muerte de policía en servicio — 1 de cada 357 Homicidio — 1 de cada 339 Estafa de inversión cripto — 1 de cada 106 Calor extremo — 1 de cada 333 Muerte por cambio climático — 1 de cada 204 Mordedura de murciélago y rabia — 1 de cada 278 Enfermedad por mosquito — 1 de cada 190 Intoxicación alimentaria (global) — 1 de cada 317 Incendio por paneles solares — 1 de cada 667 Escoliosis infantil no tratada — 1 de cada 1000 Caída de un niño por la ventana — 1 de cada 855 Andador caída escaleras — 1 de cada 625 Caída de bebé — 1 de cada 500 Lesión por andador bebé — 1 de cada 455 Mortalidad materna — 1 de cada 272 Edad materna y defectos de nacimiento — 1 de cada 200 Muerte infantil (<18) — 1 de cada 103 Muerte en carrera espeleológica — 1 de cada 167 Muerte en servicio EMS — 1 de cada 909 Víctima civil de guerra — 1 de cada 499 Muerte en combate — 1 de cada 270 Revocación de visa estudiantil — 1 de cada 263 Muerte en carrera minera — 1 de cada 214 Ruina por ludopatía — 1 de cada 159 Incendio doméstico por rayo — 1 de cada 461 Incendio forestal destruye hogar — 1 de cada 120 Malaria (viaje) — 1 de cada 10.000 Infección por bebida compartida — 1 de cada 10.000 Enfermedad de Chagas — 1 de cada 8475 Tenia del zorro por bayas silvestres — 1 de cada 8475 Niño traga bolsita de nicotina — 1 de cada 7937 Esquistosomiasis — 1 de cada 6667 Muerte súbita en jóvenes — 1 de cada 3922 Cableado inseguro — 1 de cada 3390 Sepsis por herida — 1 de cada 2857 Conciencia bajo anestesia — 1 de cada 2500 Golpe de calor (exterior) — 1 de cada 1905 Incendio doméstico — 1 de cada 1818 Rabia canina — 1 de cada 1449 Ahogamiento — 1 de cada 1379 Lesión medular por zambullida — 1 de cada 1111 Asfixia — 1 de cada 1099 Hospitalización por EVALI — 1 de cada 1064 Cáncer por betel — 1 de cada 1290 Coágulo sanguíneo (vuelo) — 1 de cada 4651 Matar a un ciclista — 1 de cada 3937 Muerte vial adolescente — 1 de cada 3030 Silla trasera de bici — 1 de cada 2500 Nino sin sistema de retencion — 1 de cada 2000 Encuentro policial fatal — 1 de cada 4739 Crimen de honor — 1 de cada 2381 Homicidio por pareja íntima — 1 de cada 1767 Huracán — 1 de cada 8929 Muerte por hambruna — 1 de cada 6536 Muerte por ventisca — 1 de cada 4367 Terremoto — 1 de cada 3802 Listeria en fiambres — 1 de cada 6061 E. coli grave por verduras frescas — 1 de cada 4831 Intoxicación alimentaria (EE. UU.) — 1 de cada 1862 Mercurio en pescado — 1 de cada 1695 Lesión por espina de pescado — 1 de cada 1429 Incendio de batería — 1 de cada 4545 Cápsula de detergente — 1 de cada 6494 Ahogamiento en piscina — 1 de cada 5882 Displasia de cadera infantil no tratada — 1 de cada 5000 SMSL — 1 de cada 2398 Víctima civil de guerra — 1 de cada 2000 Inflamación cerebral por gripe (EAG/ENA) — 1 de cada 100.000 Picadura fatal de abeja/avispa — 1 de cada 76.923 Dengue local (EE. UU. continental) — 1 de cada 66.667 Muerte por anestesia — 1 de cada 45.662 Muerte de perro en auto caliente — 1 de cada 41.667 Infección de herida por V. vulnificus — 1 de cada 32.051 Anafilaxia — 1 de cada 27.548 Manipulación quiropráctica del cuello — 1 de cada 16.667 Intoxicación por CO — 1 de cada 14.006 Hepatitis A (viaje) — 1 de cada 12.500 Omitir inmunoterapia para alergias — 1 de cada 11.111 Acrilamida y cáncer — 1 de cada 16.667 Accidente de autobús — 1 de cada 100.000 Accidente de avión — 1 de cada 58.824 Incendio de coche tras choque — 1 de cada 25.000 Muerte en paso a nivel — 1 de cada 20.576 Coche sumergido — 1 de cada 16.667 Remolque de bicicleta — 1 de cada 14.286 Conato de colisión en pista — 1 de cada 13.699 Ataque con ácido — 1 de cada 94.340 Terrorismo — 1 de cada 77.519 Secuestro por un extraño — 1 de cada 38.760 Secuestro por extraño — 1 de cada 35.211 Muerte por dote — 1 de cada 13.158 Muerte accidental por arma — 1 de cada 11.299 Incendio forestal — 1 de cada 100.000 Tornado — 1 de cada 80.645 Tsunami — 1 de cada 52.632 Ahogamiento en el océano — 1 de cada 29.155 Inundación — 1 de cada 20.202 Muerte por calor tras huracán — 1 de cada 20.000 Muerte por deslizamiento — 1 de cada 18.416 Erupción de supervolcán — 1 de cada 12.376 Picadura de abeja — 1 de cada 78.927 Tragar abeja o avispa — 1 de cada 29.155 Picadura mortal de escorpión — 1 de cada 26.110 Muerte de perro por chocolate — 1 de cada 13.889 Bolsita de canela con plomo — 1 de cada 40.000 Lixiviación de recipientes de plástico — 1 de cada 16.949 Asfixia del bebé en silla de auto — 1 de cada 64.935 Caída de hamaca bebé — 1 de cada 60.606 Asfixia infantil al comer — 1 de cada 50.000 Atragantamiento infantil sin supervisión — 1 de cada 50.000 Muerte de bebé mirando adelante — 1 de cada 26.738 Ingerir imanes — 1 de cada 12.048 Muerte haciendo snorkel — 1 de cada 21.739 Mascota en transporte — 1 de cada 20.000 Muerte bajo custodia de ICE — 1 de cada 17.065 Minas terrestres — 1 de cada 14.728 Evento adverso grave por vacuna — 1 de cada 763.359 Aluminio y Alzheimer — 1 de cada 169.492 Fuga de gas residencial — 1 de cada 140.845 Muerte infantil en coche caliente — 1 de cada 102.041 Glifosato y cáncer — 1 de cada 1.000.000 Cáncer por teflón — 1 de cada 169.492 Lesión en montaña rusa — 1 de cada 312.500 Hundimiento de ferry — 1 de cada 133.333 Lesión por turbulencia — 1 de cada 114.943 Tiroteo escolar — 1 de cada 192.308 Tiroteo masivo — 1 de cada 113.636 Avalancha — 1 de cada 210.526 Rayo — 1 de cada 209.205 Mordedura de serpiente — 1 de cada 884.956 Mordedura de araña — 1 de cada 833.333 Ataque de hipopótamo — 1 de cada 564.972 Ataque de cocodrilo — 1 de cada 337.838 Mordedura de perro — 1 de cada 142.045 Residuos de pesticidas — 1 de cada 1.000.000 Lata sucia — 1 de cada 200.000 Daño del bioplástico PLA — 1 de cada 169.492 Muerte en hamaca bebé — 1 de cada 714.286 Atragantamiento con uva — 1 de cada 625.000 Estrangulación por cordón de persiana — 1 de cada 416.667 Asfixia de niño con bolsa plástica — 1 de cada 263.158 Pila de botón — 1 de cada 250.000 Muerte cuna inclinada — 1 de cada 238.095 Muerte en ascensor/escalera mecánica — 1 de cada 188.324 EJ (viaje) — 1 de cada 2.000.000 Niño + airbag delantero — 1 de cada 10.000.000 Impacto de asteroide — 1 de cada 1.351.351 Arañas en los plátanos — 1 de cada 10.000.000 Ataque de tiburón — 1 de cada 5.681.818 Ataque de oso — 1 de cada 3.787.879 Intoxicación por bayas silvestres — 1 de cada 2.222.222 Ataque de piraña — 1 de cada 135.135.135 Teléfono en el surtidor — 1 de cada 1.000.000.000 Teléfono en avión — 1 de cada 1.000.000.000
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